El costo de un mal líder en la empresa
Entre más jerarquía tiene un mal jefe, mayor la magnitud de problemas que ocasiona. En el caso de los países, como es lógico, el mal liderazgo de sus gobernantes y altos funcionarios tiene costos mucho más elevados y trascendentes, pues sus desaciertos afectan a toda la población. Manuel Rodríguez Salazar.
El jefe debe buscar la efectividad de sus trabajadores estableciendo metas y objetivos claros, permitiendo la libertad suficiente para que puedan hacer uso de su creatividad, estableciendo grupos de trabajo efectivos y un ambiente favorable para que contribuyan al crecimiento tanto de la empresa como de sí mismos y por ende, de su grupo de trabajo.
El jefe debe contar con el liderazgo suficiente para lograr que su equipo trabaje en favor de la organización volviéndose colaboradores más que trabajadores ya que una empresa en la que no crecen sus trabajadores está condenada a no crecer.
El que no cumple con las Características de un Buen Jefe impide el crecimiento de sus subordinados y por ende, de la empresa misma.
El Costo Operativo de un Mal Jefe:
- Mermas y desperdicios de materiales.
- Baja calidad de productos o servicios, lo cual trae consigo devoluciones por parte de nuestros clientes.
- Llevar a cabo el trabajo dos veces debido a poca comunicación entre las áreas o con los subordinados.
- Tiempos muertos dedicados a actividades externas.
- Mal manejo de información
- No se cumplen fechas de entrega a tiempo.
- Duplicidad de costos en materiales.
- Faltas y retardos.
- Falta de compromiso con las normas y manuales internos.
- Molestia y sabotaje interno.
Todo esto trae consigo pérdidas económicas que impiden el crecimiento de las utilidades e incluso llegan a disminuirlas trayendo consigo el riesgo de desaparecer como empresa.
Costos Administrativos de un Mal Jefe.
- Inadecuada o nula comunicación asertiva.
- Descripción y aplicación de procesos erróneos.
- Incapacidad de delegar y por ende saturación de tareas.
- Metas y objetivos difusos.
- Falta de empatía.
- Acoso laboral.
- Poca planeación de actividades dentro del horario de trabajo.
- Horas extras pagadas sin paga.
¿Que hacer para mejorar la situación?
La capacitación sobre competencias, liderazgo, escucha y comunicación asertivas, sensibilidad, manejo del cambio, etc, que le permitan conocer y aprovechar las capacidades, ideas, observaciones, etc. de los demás colaboradores , lo que permite el crecimiento y una mejora en las habilidades, productividad y operatividad de la empresa.
Crear una cultura organizacional fuerte que permita una comunicación fluida entre la base trabajadora y los directivos buscando así que se constituya un grupo de trabajo que permita el crecimiento, detectando los errores o bien a aquellos integrantes que no aportan a la organización.
Dar seguimiento a las mejoras que se han llevado a cabo y a aquellas que se propongan, así como dejar que fluyan “a su debido tiempo” ya que no existen mejoras mágicas que cambien de un día para otro a los jefes y su forma de pensar.
En conclusión, un mal jefe es un mal elemento dentro de cualquier compañía ya que no permitirá su crecimiento poniéndola incluso en riesgo de quiebra o bien, en un caso menos grave, disminuirá las utilidades y las capacidades que pueden ser explotadas; es por ello que se deben aplicar herramientas y técnicas que permitan, en primera instancia, tratar de mejorar la experiencia de nuestro “mal jefe” o en su caso buscar una solución de raíz para el problema.


